Propagación del virus Zika en Europa. Un riesgo cada vez más importante.

El virus Zika

Este virus ha vuelto a dar que hablar recientemente. Un gran número de atletas se han negado a ir a los Juegos Olímpicos de Río por la epidemia de “Zika” que azota actualmente a Brasil. Asimismo, desde el mes de agosto, se analizan todas las donaciones de sangre realizadas en Estados Unidos para verificar la ausencia de virus antes de utilizarlas.

El virus Zika es un Flavivirus transmitido por los mosquitos del género Aedes (es el mosquito hembra el que trasmite el virus con la picadura, lo que le permite alimentarse con la sangre de la persona a la que pica). El virus forma parte de la misma familia viral que el dengue o la fiebre amarilla. Actualmente ya está extendido por Asia y África – fue descubierto en Uganda en 1947 – y, recientemente, ha surgido en América central y en Sudamérica (en 2015 en un gran número de países de Sudamérica, entre los que destaca Brasil con 1,5 millones de personas infectadas). La enfermedad que provoca se manifiesta de tres a doce días después de la picadura del insecto vector con distintos síntomas – que se parecen a los del dengue o del chikunguya -, también trasmitidos por este mismo mosquito: fiebre, dolores de cabeza, erupciones cutáneas, cansancio, dolores musculares y articulares. El virus, para el que no se dispone de ningún tratamiento o vacuna por el momento, únicamente provoca un pequeño número de síntomas en la mayor parte de las personas infectadas. Pero, sin embargo, en los fetos de madres infectadas, provoca graves lesiones y malformaciones que se traducen, en la mayor parte de los casos, en una microcefalia irremediable responsable de un retraso mental irreversible en el niño. Por último, en algunos casos, ha supuesto el enlace entre la infección por el virus y el desarrollo de un síndrome de “Guillain-Barré”, que consiste en una parálisis ascendente progresiva que puede afectar a los músculos respiratorios.

Una propagación estrechamente ligada a su vector, el mosquito

El insecto vector de la enfermedad es el mosquito hembra del género Aedes. Es fácilmente identificable gracias a las rayas negras y blancas de sus patas. La especie capaz actualmente de trasmitir el virus Zika es el Aedes aegypti, originario de África. El Aedes albopictus (mosquito tigre originario de Asia) podría ser también un vector del virus Zika, como ocurre ya con el dengue y el chikungunya. La particularidad de estas 2 especies de mosquitos “tigre”, contrariamente a muchas otras especies de mosquitos, es que también pican por el día. Ambas especies tienen también la particularidad de poder poner huevos en pequeños volúmenes de agua (en unos pocos milímetros de agua, con lo que pueden utilizar depósitos de macetas, canalones…). Las medidas preventivas clásicas de protección (repelente, tratamiento de zonas pantanosas) son sólo eficaces en parte porque no se tratan un gran número de pequeños puntos de agua. La única prevención eficaz, en ausencia de tratamiento y de vacuna, sigue siendo la de protegerse contra las picaduras. El mosquito hembra está infectado por el virus cuando se alimenta de sangre, cuando pica a una persona portadora del Zika. El virus se multiplica dentro del mosquito sin consecuencias para éste. En la siguiente picadura, el mosquito suelta el virus en la sangre de otra persona. Los síntomas aparecen de 3 a 12 días después de la picadura, pero durante ese lapso de tiempo, la persona puede estar infectando a otros mosquitos si la pican. Por este motivo, los enfermos que padezcan Zika tienen que evitar que les piquen otros mosquitos para romper el ciclo de transmisión viral.

Riesgo de propagación en Europa

Según la oficina “Europa” de la Organización Mundial de la Salud, el riesgo global de propagación del virus Zika en Europa es, a día de hoy, de débil a moderado. Los dos principales factores que son y serán determinantes para una propagación real del virus en Europa son:

• Las zonas geográficas de distribución (y su evolución) de las 2 especies de mosquitos en Europa (véase figura 1 y figura 2)

• La posibilidad para ambos mosquitos de picar a personas que sean portadoras del virus porque hayan viajado recientemente a países en donde la epidemia está activa actualmente (Brasil, por ejemplo)

 

Figura 1: distribución de la especie Aedes albopictus en julio de 2016 | fuente ecdc

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Figura 2: distribución de la especie Aedes aegypti en julio de 2016 | fuente ecdc

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A día de hoy no hay ninguna epidemia del virus Zika en Europa, a pesar de la presencia y la expansión comprobadas de ambos mosquitos en Europa, como lo demuestran los mapas de distribución. Sin embargo, el riesgo se considera como elevado en las zonas de gran diseminación del Aedes aegypti – orillas del Mar Negro, Madeira -, que es el principal vector del Zika. La diseminación europea es más importante en el caso del Aedes albopictus – sobre todo en el perímetro mediterráneo – pero esta especie parece que no es más que un vector secundario del Zika. Sin embargo, esta especie se encuentra en una fase de importante expansión geográfica, lo que constituye un factor de riesgo elevado para la propagación o diseminación del virus. El factor ineludible para la escalada epidémica de este virus sigue siendo la posibilidad para el mosquito de alimentarse con sangre de una persona portadora del virus que haya viajado previamente a las zonas afectadas, ya que una epidemia eventual no podría tener por origen un depósito autóctono de virus.

Papel de los “Pest Control Operators” en la prevención y la gestión del mosquito tigre

Las especies de mosquitos vectores del Zika están en fuerte expansión en Europa. La rapidez de los medios de transporte actuales vuelve completamente realista la posibilidad de una epidemia de este virus en Europa. Contrariamente a otras especies de mosquitos que, en general, necesitan grandes superficies de agua para desarrollarse (problemática exterior, espacio natural), las 2 especies de mosquitos tigre se caracterizan por la posibilidad de realizar un desarrollo larvario en unos pocos milímetros. A día de hoy, esta problemática del mosquito tigre en el marco de la prevención contra el Zika, a cargo de las organizaciones profesionales del Estado (EID), implica e implicará obligatoriamente a los PCO, en la medida en que el desarrollo de las especies se realiza esencialmente entre particulares y en el espacio privado. De este modo, los PCO pueden estar implicados a dos niveles en esta gestión del mosquito tigre:

• En la prevención del desarrollo de esta especie implicándose en la generalización del diagnóstico/vigilancia “tigre” en las ciudades en las que se van a desarrollar acciones de prevención conjuntas en ambos espacios, público y privado.

• En el control de ambas especies instaladas llevando a cabo, en particular, una lucha contra el desarrollo larvario entre particulares y, más en general, en el espacio privado

Implicar a los PCO en la gestión de esta problemática de salud pública es lógico y, al mismo tiempo, una garantía de eficacia y de seguridad para la población europea.

Bibliografía

Institut Pasteur
World Health Organisation
Confederation of European Pest Management Associations (CEPA)
ECDC

Dr Romain Lasseur
IZIPEST (www.izipest.com)
Experto en especies invasivas/vectores
romain.lasseur@izipest.com